miércoles, 23 de diciembre de 2009

Historias disparatadas: Crepúsculo Fu (Prefacio)

Crepúsculo Fu


Prefacio


Nunca me había detenido a pensar en cómo iba a ponerme mi traje de Taekondo (abandonado en el fondo de mi armario), aunque me sobraban los motivos después del ataque de Jud. Pero me había imaginado con anterioridad esta situación.


Con la respiración lenta, la mirada fija en mi oponente y mi postura del mono; estaba preparada para acabar con ella. Ésta me respondió con la mirada maligna.


Nada es fácil en esta vida, pero mucho menos para una persona como yo. El suculento y atractivo plato de espagettis a la carbonara me aguardaba con locura en la encimera de la cocina.


Seguramente, oler un plato frío en lugar de otro recién cocinado era algo molesto. Incluso difícil de comprender, debemos de puntualizar.


Sabía que no ocurría aquello de no haber visto aquella imagen pero, molesta como estaba, no me preocupaba lo que había decidido.


Cuando sólo te queda una salida para defender tu honor y disfrutar la gloria, no es extraño imaginarse la situación.


Sus armas me sorprendían: un ratón de ordenador-garrapator y una cámara de fotos, para dar testigo de su victoria. Mientras, en lo más alto, durante el Crepúsculo, yo misma, Cristinita, con mi pluma mágica "made in Japan"; mi capacidad mental y mis movimientos de Kun- fu; eran todo mi arsenal.


Nuestro objectivo, el joven y atractivo Edward Cullen, que se había perdido.


La lucha fue implacable. Duró horas y horas hasta que, la joven aprendíz de padawan usó su cámara como un arma letal. Enfocó con cuidado y disparó. Una ráfaga potente de luz surgió ante nosotros.


Tras esto, un golpe seco y luego, silencio. El Crepúsculo reapareció, pero al observar a mi oponente éste había desaparecido de la escena.


Éste había colocado mal la cámara y en ese instante se encontraba divisando con exactitud todas las constelaciones de la última película de Amenábar, Ágora.


No respondía a mis gestos de lucha. El rey había caído y la pequeña Jackie Chan había ganado limpiamente el combate.


"Nunca subestimes a tu enemigo, éste puede sorprenderte", decía mi yoda personal.


Y ¡de qué manera!, ¡de qué manera!


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1 comentarios :

Cristinita dijo...

Pequeña adaptación de la novela "Crepúsculo" de Stephen Meyer, espero que os guste, teniendo en cuenta que ha enganchado a numerosos fans. Un saludito.

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